¿Felicidad a ratos? No, gracias. Que menos, que si vas a serlo, lo seas del todo. O al menos lo intentes.
Porque yo ya sé de sobra que es inevitable que estés triste a veces. Pero a mí me es inevitable estar siempre con una sonrisa en la cara, estar siempre bien. Supongo que a estas alturas te habrá dado tiempo a pensar que es porque todo me da igual, pero no es eso. Es que... simplemente, hay partes de mí que ya no sienten. Me he insensibilizado. Y tú dirás "¿Tan joven? Que pena" Y yo diré "Más quisieras".
Porque no dudo en absoluto que tú también desearías no sufrir por cosas por las que sabes que no merece la pena hacerlo.
Seguramente, debería callarme al hablar del dolor, pues no tengo ni la menor idea de lo que es. Pero he vivido ciertas cosas parecidas a ello, cosas en las que esperaba hundirme, y apenas tuve que hacer esfuerzo para salir a flote.
Que la gente a la que queremos no esté en estas fechas, seguramente sea duro. Pero también supongo, que que se vayan justo ahora, hace desaparecer la magia de la Navidad para siempre.
Por eso te recomiendo, la mágia llévala dentro. Como llevas todo aquello que te hizo daño, y que deberías sacudir fuera de una maldita vez.
Entiendo más de placer que de dolor. No espero mucho de este último, y cuando crea que es necesario darme un escarmiento, lo aceptaré. No voy a vivir asustada.
Vosotros llorad, llorad y no me jodáis, por favor. Haced como que no os molesta que esté contenta siempre. Haced como que, anda.
Me gustaría que entendiéseis que incluso cuando lloras, puedes disfrutar de la vida. Piensa que a veces hace falta el llanto.
Y la mágia y la felicidad, ya digo, guardadla dentro.
Por si un día necesitaseis sacarla.
Este no es el típico texto de navidad, ni la típica felicitación. Pero, oh Dios, tampoco quería.
Seguramente estas palabras, sean más útiles. Si es así.. Me alegro, pues. Y si no, pues también.
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