Se va. Este año se nos va dejandonos aqui. Al igual que se me han ido otras muchas cosas. Pero al contrario que esas cosas, al año me resulta mas facil dejarlo ir.
Me alegra que falten horas para que este año acabe. Se que echare de menos los buenos tiempos, de una forma u otra. Pero tambien se que tiempos mejores vendran.
Ahora mismo hay cosas que aun duelen. Y si duele, es porque te hizo feliz. Y nunca debes arrepentirte de algo que te haya hecho sonreir.
A mi no me hacen daño los malos recuerdos. Son los buenos los que tocan el alma. Aquellos que sabes que ya no volveran. Pero tambien toca el alma la esperanza de que quizas, el año que viene, tendremos cosas mejores que recordar.
Por favor, 2012...
se bueno conmigo.
...
Ahora mismo no necesito a personas que se lamenten de los que ya no estan, o de las cosas que no han hecho. O quizas de lo rapido que pasa el tiempo.
Ahora realmente me gustaria que alguien pudiese prometerme amaneceres en lo alto de un tejado.
Decirme que voy a llenar el mundo de sonrisas, simplemente mostrandole la mia a la vida, y que voy a secar miles de lagrimas no merecidas.
Prometerme paseos por Madrid de madrugada bajo la luz tenue de una luna menguante.
Decirme que van a dejarme pintar las paredes de mi cuidad de colores, y que voy a ser capaz de trepar por arcoiris.
Que voy a poder irme lejos, para volver llena de cosas que contaros. Que voy a poder seguir cantando tan alto que tiemblen las nubes.
Tu dime que voy a ser capaz de conseguir lo que me proponga, que del esfuerzo ya me encargo yo.
Que nadie va a parar a mis pies cuando corran sin un camino concreto, que puedo ser libre. Que puedo volar, que de hacerlo con los pies en el suelo, ya me encargo yo.
Dime, sobretodo dime, que puedo hacerte feliz.
Voy a arriesgar; perdiendo y ganando. A cometer mil errores, y a no aprender de ellos. A caer mil veces en la misma piedra. Voy a levantarme, voy a cogerla, y a lanzarla contra todas las reglas, contra todas mis rutinas, intentando romperlas.
Y sobre cicatrices... Dime lo que quieras sobre las consecuencias o cicatrices que puedan dejar mis actos, porque no me asustan en absoluto.
No tengo miedo a vivir deprisa, ni siquiera a morir joven. Tengo miedo de morir a la vejez pensando que me faltan risas, sonrisas, y cosas por hacer.
Pero eso, no va a suceder.
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