Parece que haya pasado mas tiempo del que en realidad a transcurrido. Simplemente unos meses. Ni la mitad de lo que estuvimos juntos. Y quizás sea tiempo suficiente como para darme cuenta de que aunque puedo vivir sin ti, no lo deseo del todo. Hay días que agradezco que dieras el paso de separar dos vidas que podrían haber seguido siendo una. Y hay días...
Hay días que me maldigo a mi misma no por haber sabido hacerlo mejor. Me maldigo a mi misma mientras la gente me repite una y otra vez que la culpa no fue mía. Y si algo es cierto, esque no te di lo que tenia, te di mas aun. Y si la culpa no fue mía, ¿Entonces de quien? La vida, simplemente la vida. Y tu no puedes decir que yo no hubiese dado la mía por ti. Y no quisiera ver nada de lo que hice por ti como un error, porque aun creo que lo merecías. Me hiciste feliz, y nos hicimos felices. Y por esa misma razón, fue difícil aceptar que eso fuese todo, que fueras a rendirte tan fácilmente, y de repente, te volvieses tan cobarde.
Parecía no importarte la idea de echarlo todo a perder, de dejarlo todo atrás.
Te llevaste casi todo, digo casi, porque tu recuerdo me lo quede yo. Y aun sigue aquí conmigo. Eso no me lo puedes quitar, amigo. Y el mio aunque no quieras esta contigo.
Durante un tiempo, desee escuchar tu voz y obtener tu consuelo. Y mi móvil ni siquiera registro una llamada tuya. Dije que te arrepentirías de irte dejándome aquí, pero aun no lo has hecho...
Y me pierdo entre el odiarte y el no querer ni verte. Resultado: Me encuentro queriéndote.
Lo dejaste ir todo, como si fuera una tormenta de verano... Solo que para mi aun no había salido el sol, cuando tu ya estabas contemplando atardeceres.
Y que cosas, quien lo diría. Que yo hubiese muerto por ti, te lo juro, mi vida.
Pero esto no es un "vuelve conmigo", te lo digo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario